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  • Nuria Muñoz Casañ

SENTIR EN TIEMPOS DE CRISIS

Actualizado: mar 17



En las sesiones de terapia trabajamos habitualmente con los sentimientos y los permisos. Este trabajo terapéutico, adquiere un sentido más profundo en una situación de crisis, ya que en esos momentos las demandas tanto internas como externas para poder gestionar la situación adecuadamente son más evidentes.

Lo antiguo ha quedado obsoleto y ya no nos sirve y lo nuevo todavía está por construir, así que nos enfrentamos a un vacío que va tomando la forma de un territorio desconocido y que no sabemos cómo explorar.


El trabajo terapéutico tiene que ver con darnos cuenta de las demandas del entorno y de nuestras necesidades, también de nuestra autoexigencia, esto es, de las expectativas que tenemos y de las creencias y los aprendizajes que hemos ido adquiriendo a lo largo de nuestra vida. También con las interpretaciones que hacemos hacia cómo nos sentimos y cómo nos deberíamos sentir.


Muchas veces en base a esas interpretaciones nos juzgamos y nos condenamos como culpables y claro está, nos infringimos el castigo con su condena correspondiente. En muchas ocasiones somos el juez más severo e implacable que nos podríamos encontrar.


También somos habitualmente muy inflexibles a la hora de permitirnos cometer errores y se nos olvida que, particularmente en los momentos de crisis, en los que aparece la incertidumbre ante lo desconocido, necesitamos un tiempo para aprender, y esto significa a veces acertar y a veces equivocarse.


En realidad tienes que saber que puedes darte permiso para sentir todo, no hay sentimientos buenos y malos. la dificultad la solemos tener en encontrar una manera adecuada de gestionarlos y de expresarlos.


Esto significa que las emociones aunque a veces nos incomoden no se pueden controlar, se pueden sostener y gestionar de manera que no nos desborden e interfieran con nuestra salud y bienestar en nuestra vida diaria, pero son respuestas naturales a acontecimientos externos y también a sucesos internos, como pensamientos, imágenes, recuerdos y diálogos que establecemos con nosotros mismos.


Aunque a veces el origen del malestar emocional se encuentra en situaciones externas o internas concretas y conocidas, otras veces desconocemos el origen. y aunque identificar y entender la causa del sufrimiento ayuda, la realidad es que no podemos tener todo bajo control y eso nos genera normalmente sufrimiento.


En ese sentido lo que sí que podemos hacer es reconocer nuestros sentimientos y validarlos como lo que son, respuestas que tienen un sentido y una función.


Aprender a sostener, identificar y gestionar nuestros sentimientos nos ayuda a entendernos mejor y a identificar más fácilmente lo que nos perjudica y lo que nos ayuda a estar mejor, también a entender mejor a los otros y a establecer relaciones más saludables con el entorno.


Tienes permiso de sentir rabia, tristeza, culpa, asombro, miedo. alegría, asco... todos los sentimientos son naturales y son respuestas que nos pueden servir como guía si aprendemos a comprenderlas y manejarlas adecuadamente.


En las sesiones de terapia se refuerza el aprendizaje de recursos para conocerte mejor y se construyen los permisos para colaborar con tu proceso personal y recuperar la salud y el bienestar.

Nuria Muñoz Casañ Psicóloga y Psicoterapeuta Gestalt





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